
Hay que echarlos, pero votar no basta ¡Luchemos por el socialismo!
La convocatoria de elecciones para el 20 de diciembre pone fin al período de provisionalidad política, iniciado tras las elecciones europeas del 24 de mayo de 2014. Aquellas elecciones establecieron un punto de inflexión que marcó el declive de los partidos –PP y PSOE– en los que se había apoyado el régimen capitalista español durante décadas. Ahora, todas las encuestas pronostican para ambos partidos sus peores resultados en unas elecciones generales. Su voto combinado se estima alrededor de un 50% del electorado.

La Unidad Popular como medio, el socialismo como objetivo
Editorial de Lucha de Clases nº 27
Las elecciones del 24 de mayo dieron la victoria a candidaturas situadas a la izquierda de la socialdemocracia en las tres ciudades más pobladas del estado español por primera vez en nuestra historia contemporánea. Este hecho, que es un reflejo político de las extraordinarias movilizaciones sociales que se han dado en años anteriores, abrió la posibilidad de lograr en el conjunto del estado una alianza electoral de las fuerzas que se han opuesto a los recortes sociales de los últimos gobiernos del PSOE y del PP.

Por una candidatura de Unidad Popular amplia e integradora
La proximidad de las elecciones generales ha reavivado el debate sobre la necesidad de agrupar a organizaciones y movimientos políticos y sociales progresistas, populares y de izquierdas en una candidatura común de Unidad Popular. Una referencia ineludible de este debate son las llamadas candidaturas municipales de unidad popular que alcanzaron resultados espectaculares en las principales ciudades españolas.

Balance de las elecciones del 24 de mayo: ganamos con la unidad popular
Las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo se saldaron con una extraordinaria victoria de la izquierda y una dura derrota de la derecha.

Echemos a la derecha con gobiernos de “unidad popular”
Después de la decepción habida con el gobierno de Zapatero, la abstención y desencanto de los votantes de la izquierda permitieron al PP acumular el mayor poder institucional de su historia en diferentes elecciones, poder del que puede salir desalojado ahora en la mayoría de los sitios.

Recuperación económica, ¿para quién?
El gobierno del PP pretende encarar los procesos electorales del 2015 anunciando a bombo y platillo que la crisis ya ha terminado. Es cierto que la riqueza creada en 2014 (el PIB) aumentó un 1,4%, con un incremento neto de empleos de 417.500. Y este año se prevé un aumento del PIB superior al 2% ¿Marca esto un cambio sustancial en la situación económica?

Nuestra hora ha llegado ¡Por la victoria de los trabajadores y de la unidad popular!
2015 quedará registrado en los anales como el año más transcendental en la historia política española desde 1982, cuando se produjo la histórica victoria de aquel PSOE que tantas esperanzas despertó, y posteriormente frustró. Será el año que certifique la defunción del “bipartidismo” PP-PSOE, y en el que una nueva fuerza política como PODEMOS –anclada sociológicamente en la izquierda– agrupe el voto, la ilusión, la determinación y el deseo ardiente de cambio de la mayoría de la población; la que sufre y trabaja, la que crea la riqueza y soporta la crisis, representada por la clase trabajadora y la clase media empobrecida.

Su miedo es un programa que termine con sus privilegios
Por primera vez, varias encuestas sitúan a PODEMOS como primera fuerza en intención de voto. Esto refleja el agudo giro a la izquierda que se ha producido en la sociedad española. La clase dominante está histérica y en pánico, tratando de atemorizarnos con un desastre económico si PODEMOS aplicara su programa.

Ganar la calle para llegar al poder y echarlos a todos
PODEMOS se ha convertido en el punto focal de la política española. No hay partido del régimen que no disfrace su pánico aludiendo al peligro del “populismo”. Más significativo es que las últimas palabras del cacique mayor del reino, el finado Emilio Botín, comunicadas a un grupo selecto de periodistas días antes de morir, estuvieran dedicadas a mostrar su preocupación por la irrupción de PODEMOS.

¡Ganemos Juntos!
Las elecciones europeas del 25 de mayo han abierto una nueva etapa caracterizada por la entrada masiva en la acción política de la indignación popular. Estamos viendo la primera expresión política clara del descontento social, como lo demuestran el desarrollo explosivo de PODEMOS y el giro general a la izquierda en la sociedad. Esto no cae del cielo. Es el fruto de 4 años de incesantes movilizaciones populares de masas.

¡Nos temen! ¡Avancemos hacia un Frente único para derrotarlos!
Las elecciones europeas han provocado una honda preocupación en la clase dominante por los efectos políticos que se han manifestado. Sus consecuencias inmediatas han sido la renuncia de Rubalcaba como secretario general del PSOE y la abdicación de Juan Carlos I. Esto refleja síntomas muy importantes para entender el momento político que atravesamos y las tareas que nos plantea.

Convertir las Marchas de la Dignidad en un movimiento de masas
Editorial de Lucha de Clases Nº 17
Aunque transcurrió cerca de mes y medio desde la Marcha de la Dignidad en Madrid el 22 de marzo – por “Pan, Techo y Trabajo” – con un millón de participantes, este acontecimiento aún reverbera en la discusión política de los activistas del movimiento obrero y de la izquierda. Y eso, pese a que en las semanas inmediatas serán las elecciones europeas, y su resultado, lo que centrará gran parte del debate político oficial.







