El gobierno “progresista” incumple su palabra y se compromete con la coalición de guerra de Trump
El día de ayer publicamos un artículo a primera hora de la mañana donde, entre otras cosas, rechazábamos las amenazas de Trump por la decisión del gobierno de Sánchez de prohibir el uso de las bases militares de Morón y Rota en su guerra contra Irán. También celebrábamos el rechazo aparente del gobierno a implicarse en esta guerra, que Sánchez explicitó en su rueda de prensa el miércoles por la mañana declarando: “No a la guerra”. Poco después, tuvimos conocimiento de la decisión del gobierno de Sánchez de enviar la fragata «Cristóbal Colón» y el buque de suministros «Cantabria» a la base militar de Akrotiri en la isla Chipre, para participar en tareas de “defensa” y de eventual evacuación de personas, según declaró ayer la ministra de defensa, Margarita Robles. En cuanto tuvimos conocimiento de ello, nos limitamos a hacer constancia del hecho en el texto, a la espera de una mayor información, y dejar clara nuestra posición de reclamar la vuelta de dichas embarcaciones y exigir una ruptura clara del Estado español con cualquier compromiso de guerra en este conflicto imperialista criminal.
Sin embargo, a partir de ahí las cosas se han sucedido con rapidez, y en 24 horas se ha pasado de un rotundo “No a la guerra” a un “Sí” con condiciones. Los hechos aparecen ahora claros y diáfanos, lo que nos obliga a ampliar nuestra posición sobre esto.
Recapitulemos. El pasado 2 de marzo fue lanzado un dron sobre la base militar británica de Akrotiri. Aunque se culpó inicialmente a Irán, el Reino Unido ha descartado que el dron fuera lanzado desde territorio iraní. Irán también ha negado lanzar un misil sobre Turquía. Algunas fuentes sitúan la autoría de estos ataques de falsa bandera en la coalición israelo-norteamericana, con el fin de arrastrar a más países de la órbita occidental a la guerra contra Irán.
Con la excusa de este ataque, Chipre y Reino Unido han pedido apoyo militar para defender esta base militar de futuros ataques, a lo cual se ha sumado el gobierno español con el envío de las naves mencionadas. Hay que decir que el Reino Unido ha autorizado a EEUU a utilizar esta base militar en su guerra contra Irán “con fines defensivos”. El asunto es que el uso por EEUU de esta base aérea para los aviones que están participando en la guerra contra Irán coloca automáticamente esta base y las fuerzas militares allí estacionadas en escenario de guerra. Y las naves enviadas por Gran Bretaña, Grecia y España se colocan automáticamente en la situación de colaborar con EEUU en sus esfuerzos de guerra. Aunque fuera cierto, lo cual tampoco podemos darlo como fiable, que estas fuerzas actúan para “defender” la base militar y no para “atacar” a Irán, eso no cambia nada el fondo del asunto. El ataque y la defensa son dos partes indisociables de cualquier guerra: se está en guerra atacando y también defendiendo. Por lo tanto, como ya insinuábamos en nuestra declaración antes de conocer todos los hechos, el gobierno de Sánchez ha incumplido su palabra de “No a la guerra” y, efectivamente, se ha asociado al bloque imperialista israelo-norteamericano en su guerra imperialista y reaccionaria contra el pueblo de Irán, lo disfrace como lo disfrace.
Llegados aquí tenemos que reevaluar las enigmáticas palabras de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el miércoles pasado cuando afirmó que “en las últimas horas España ha decidido cooperar militarmente con EEUU”, lo cual negó tajantemente el ministro de asuntos exteriores, José Manuel Albares. Pero las palabras de Leavitt se produjeron en paralelo a una reunión entre la ministra de Defensa, Margarita Robles, con el embajador norteamericano en Madrid, Benjamín León. Escandalosamente, apenas nada ha trascendido de esa entrevista ¿Qué tiene que ocultar el gobierno de Sánchez sobre esto? Horas más tarde, el gobierno anunció el envío de las dos naves a Chipre para colaborar en la “defensa” de la base militar de Akrotiri que será utilizada por EEUU en su guerra contra Irán. La cosa está muy clara. España se ha comprometido en esta guerra reaccionaria al lado de EEUU e Israel. Que el gobierno, por el momento y dando crédito a sus palabras, haya prohibido a EEUU utilizar las bases de Morón y Rota para su guerra con Irán, no anula este otro hecho que implica una clara participación española en el conflicto del lado norteamericano. Claramente, el gobierno no ha sido capaz de mantenerse firme ante la presión del gobierno de EEUU, de sectores decisivos de la clase dominante española que han entrado en pánico, y del estamento militar español, que mantiene firmes vínculos con los EEUU. Esto ayuda, además, a la derecha que acusa ahora al gobierno de engañar a la población con una falsa postura pacifista. Ayuda a crear confusión y desencanto entre una parte de la población que se había sentido entusiasmada ante lo que parecía una posición valiente del gobierno «progresista» en esta guerra criminal. La decisión de los dirigentes de SUMAR y de Izquierda Unida de justificar esta actuación del gobierno, desacredita a estas organizaciones como fuerzas políticas comprometidas con la lucha contra esta guerra imperialista. Las bases de Izquierda Unida, en particular, deben exigir una rectificación inmediata a sus dirigentes.
Reiteramos nuestra exigencia de la vuelta de las naves enviadas a Chipre y la completa desvinculación del Estado español con esta guerra imperialista, la salida de España de la agencia militar imperialista de la OTAN y el cierre de las bases norteamericanas en territorio español. Animamos a poner en pie un poderoso movimiento contra la guerra, en el Estado español y a nivel internacional, única manera de detener la máquina asesina de Trump y Netanyahu.
6 de marzo
Puedes enviarnos tus comentarios y opiniones sobre este u otro artículo a: contacto@comunistasrevolucionarios.org
Para conocer más de la OCR, entra en este enlace
Si puedes hacer una donación para ayudarnos a mantener nuestra actividad pulsa aquí










