Todos hemos visto cómo en Cataluña, durante la campaña electoral, se han producido manifestaciones en repulsa a los mítines de Vox. Obviamente, el partido de Abascal ha denunciado estos hechos como un ataque a la libertad de expresión y se han sumado a esta versión la gran mayoría de partidos del congreso de los diputados, incluso el ministro Alberto Garzón condenaba estos hechos.