Repudiamos el ataque imperialista de EEUU contra Venezuela – Declaración de la Organización Comunista Revolucionaria
Desde la OCR, sección de la Internacional Comunista Revolucionaria en el Estado español, condenamos firmemente el ataque imperialista de EEUU contra Venezuela. Este ataque sólo tiene el objetivo de tomar el control y el destino del pueblo venezolano, y los recursos de su país, para los intereses de explotación y saqueo del capitalismo norteamericano.
La excusa estúpida de actuar contra una “dictadura” no vale ni el papel en el que está escrita. EEUU apoyó en el pasado, apoya hoy, y apoyará mañana cualquier régimen dictatorial que le garantice su dominio político, económico y diplomático en ese país. Más estúpida es la acusación de “narcotraficante” contra Maduro para la cual no ha podido presentar una sola prueba. Esta acusación es tanto más insolente cuanto que hace solo unas semanas Trump indultó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, preso en EEUU, y condenado a 40 años de cárcel por introducir cientos de toneladas de droga en este país.
Con su acción, EEUU también pretende dejar claro a otras potencias imperialistas globales, como China, que está dispuesto a emplear todos los medios a su alcance para desafiar su presencia en la región y, eventualmente, expulsarlos. EEUU manda una señal neocolonial clara a todos los gobiernos latinoamericanos de que deben someterse sin discusión a sus intereses y designios. Ya antes del ataque, la Administración de Trump dejó claro de palabra y por escrito, que su tarea central será asegurar su dominación directa del hemisferio occidental, como si le perteneciera por derecho divino.
La acción de EEUU ha sido saludada, como era de esperar, por sus cipayos, lamebotas y lacayos regionales como Milei, Noboa y Kast, entre otros, y sus sirvientes en Europa como Meloni, Abascal, o Díaz Ayuso.
La derecha y la socialdemocracia europeas, incluida la propia Comisión Europea, aunque se ha distanciado de las “formas” de actuar del gobierno de Trump, no ha dudado en poner el énfasis en la “dictadura” venezolana y en preparar una “transición a la democracia”, aceptando de hecho el ataque imperialista contra Venezuela. Tal es la posición oficial del PP de Núñez Feijóo.
El gobierno español, a través de su ministro de exteriores, José Manuel Albares, emitió a primera hora una comunicación cobarde y vergonzosa, haciendo “un llamamiento a la desescalada y a la moderación”, como si hubiera dos atacantes en igualdad de condiciones y no un solo agresor que actuó sin provocación previa, y “a actuar siempre con respeto al derecho internacional y a los principios de la Carta de Naciones Unidas”, cuando ese derecho internacional y la ONU misma no son más que una hoja de parra para tapar todas las intervenciones imperialistas habidas en las últimas décadas. Lo escandaloso es que no hizo ninguna condena explícita del ataque militar. Y terminó con la frase típica de sacerdote: “España está dispuesta a prestar sus buenos oficios para lograr una solución pacífica y negociada a la actual crisis” ¿Negociar qué? Negociar implica ceder, intercambiar una cosa por otra; es decir, ceder a la fuerza bruta del atacante.
Más tarde, Pedro Sánchez, emitió otro comunicado, solo un poco más incisivo, diciendo que “España no reconoció al régimen de Maduro, pero tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo”. Para concluir que “todos los actores… respeten la Carta de Naciones Unidas y que articulen una transición justa y dialogada”. Es decir, aceptar de facto el secuestro de Maduro y “articular” una “transición” que sería un cambio de régimen forzado por la intervención militar de EEUU, que solo puede conducir a establecer un “títere” de EEUU en el Palacio de Miraflores, sea Corina Machado (que ha apoyado explícitamente esta intervención militar de EEUU en su país) o cualquier otro.
En este sentido, exigimos al gobierno “progresista” que rechace explícitamente la agresión militar de EEUU y el secuestro de Nicolás Maduro y reclame su puesta en libertad inmediata, para dejar claro que sólo el pueblo venezolano está facultado para ajustar cuentas con sus gobiernos y sus explotadores, sean nacionales o extranjeros.
Está claro que la taimada declaración del gobierno español, cuando se pronuncia por una solución “justa y dialogada”, está pensando en salvaguardar los intereses de multinacionales españolas como Repsol, Telefónica o BBVA con fuertes intereses económicos en Venezuela. Intereses que pueden verse amenazados por su desplazamiento a favor de las multinacionales norteamericanas si se estableciera, como es la voluntad de Trump, un gobierno sometido a los intereses de EEUU en todos los sectores productivos rentables, comenzando por el petróleo.
Por todo esto, no podemos depositar ninguna esperanza en nuestros gobiernos que, de un modo u otro, responden a sus intereses capitalistas e imperialistas respectivos. La única confianza que podemos depositar, como sucedió durante el genocidio sionista en Gaza, es en la movilización internacional de la clase obrera y de la juventud contra el atropello imperialista de Trump. Por eso llamamos a participar masivamente en las movilizaciones programadas y a repudiar en las calles al imperialismo.
Por último, reiteramos nuestra posición de romper amarras con el imperialismo norteamericano y occidental, por la salida del Estado español de la OTAN y la clausura de las bases norteamericanas aquí.
¡Manos fuera de Venezuela!
¡Fuera el imperialismo de Venezuela y América Latina!
¡Contra el imperialismo, sus violencias y sus guerras, lucha de clases y revolución socialista mundial!
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