Congreso Nacional de Sinistra Classe Rivoluzione: ¡Hacia el Partido Comunista Revolucionario!

Del 12 al 14 de abril, Marina di Massa se vio inundada por el entusiasmo revolucionario de cientos de militantes comunistas, reunidos en el Congreso Nacional de Sinistra Classe Rivoluzione, la sección italiana de la Corriente Marxista Internacional. Este congreso marcó un punto de inflexión histórico en la lucha por el comunismo en Italia. Durante el debate, los camaradas del SCR decidieron lanzar una campaña para construir el Partido Comunista Revolucionario, que se fundará oficialmente en otoño y será parte integrante de la Internacional Comunista Revolucionaria.

Durante meses, a través de la campaña «¿Eres comunista?’’, hemos estado siguiendo el crecimiento de las ideas del comunismo en un sector de jóvenes estudiantes y trabajadores, muchos de los cuales ya se han unido a nuestra batalla política. La crisis del capitalismo, la guerra y el genocidio del pueblo palestino empujan a una nueva generación de militantes comunistas revolucionarios hacia la lucha. El Partido Comunista Revolucionario será su partido.

El Congreso Nacional se celebró tras un extraordinario crecimiento de las fuerzas de nuestra organización, que acaba de superar su máximo histórico de 550 militantes, distribuidos en 35 grupos de base. Sin embargo, tras escuchar los informes de los camaradas en el Congreso, está claro que estas cifras crecerán exponencialmente en el próximo periodo.


Durante semanas se discutieron los documentos del congreso en todos los grupos de base, en la mejor tradición del centralismo democrático de Lenin. Se celebraron 23 congresos locales, desde Trentino hasta Sicilia, que eligieron a 97 delegados y enviaron a un total de 200 camaradas al Congreso Nacional. Muchos de estos camaradas sólo llevan militando unos pocos meses o unos pocos años a lo sumo. No es casualidad. Desde octubre del año pasado, 140 nuevos camaradas se han incorporado a nuestras filas, con una media de edad de 21-22 años, y nuestro objetivo es llegar a 700 a finales de año. Ante estos acontecimientos, es difícil abstenerse de exclamar: «¡Los comunistas han vuelto!».

Hubo más de 90 intervenciones en el congreso que, por razones de espacio, no podemos mencionar todas, pero que mostraron el enorme crecimiento político y el entusiasmo de nuestra organización.

Un mundo de crisis, guerras y revoluciones

El Congreso se abrió el viernes con un debate sobre las perspectivas mundiales, presentado por el camarada Fred Weston, del Secretariado Internacional de la CMI. Como explicó Fred, no se puede comprender la realidad de cada país si se analiza al margen de la situación mundial: el capitalismo es un sistema mundial y éste ejerce una influencia sobre todos los países. Desde este punto de vista, está claro que el capitalismo se encuentra en plena crisis histórica.


La realidad es que el sistema capitalista nunca se recuperó  de la crisis de 2008 y hoy asistimos a la «ruptura de todos los equilibrios económicos, políticos, sociales y militares anteriores», como señaló Alessandro Giardiello durante el debate.

El mundo parece sumido en un caos de guerras y guerras civiles. En Gaza vemos  una situación dramática. El ejército israelí ha asesinado a más de 33.000 personas y la Franja de Gaza se ha convertido en un desierto inhabitable. Pero, como mencionó Fred, el genocidio en Gaza o la guerra en Ucrania son sólo una parte del horror producido por la crisis del capitalismo. Hay 59 países en guerra en todo el mundo y 108 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares para huir de guerras, guerras civiles, hambrunas y desastres medioambientales.

Las contradicciones del sistema se acumulan a todos los niveles. La contracción del mercado mundial está llevando a los distintos países imperialistas a alinearse en bloques rivales y a enfrentarse por un nuevo reparto imperialista del globo. Esto sólo puede crear más caos e inestabilidad y afecta trágicamente a las condiciones de vida de la clase obrera en todo el mundo.

El carácter parasitario e irracional del sistema capitalista también se manifiesta en el monstruoso crecimiento de la deuda, que ha alcanzado el 350% del PIB mundial. Hoy en día, la cuestión de la deuda es cada vez más central en la lucha de clases: la burguesía trata de trasladar la carga de la deuda pública a la clase obrera, a través de los recortes del gasto público, la austeridad y las privatizaciones, que han provocado y provocarán luchas de masas y procesos revolucionarios.

Fred recordó que en la primera fase de la crisis que estalló en 2008, la clase obrera se vio sorprendida y se refugió en la ilusión de que podría volver a las condiciones de vida anteriores a la crisis. Esto proporcionó una base de masas para el ascenso de partidos reformistas como Syriza y Podemos en Europa, y figuras políticas como Bernie Sanders en Estados Unidos y Jeremy Corbyn en el Partido Laborista británico. Pero estos políticos reformistas, lanzados a la palestra por la movilización de las masas, se retiraron antes incluso de dar la batalla, capitulando una y otra vez ante la presión de la burguesía.

Al no encontrar expresión en el terreno político, la lucha de las masas se desbordó hacia el frente económico, como atestiguan las oleadas de huelgas que recorrieron Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia, etc.


Al mismo tiempo, sin embargo, la traición de los reformistas ha producido un proceso de clarificación política que implica a toda una nueva generación de jóvenes estudiantes y trabajadores que se han lanzado conscientemente a la búsqueda de una alternativa revolucionaria a la sociedad actual. Todo esto allana el camino para un crecimiento sin precedentes de las ideas del comunismo en todo el mundo.

Perspectivas de la lucha de clases en Italia

El sábado, el debate se centró en la situación en Italia. En su discurso introductorio, Franco Bavila explicó que los procesos de lucha que hemos visto en otros países anticipan lo que veremos en Italia en el próximo periodo.

En las últimas décadas, hemos asistido a un dramático declive del capitalismo italiano. Ante el continuo empeoramiento de las condiciones de vida de las masas, el sistema político italiano se ha vuelto extremadamente inestable y está sujeto a enormes fluctuaciones electorales. Vemos a líderes y fuerzas políticas que ascienden rápidamente a la prominencia y con la misma rapidez desaparecen.

En este contexto, la victoria electoral de Meloni sólo puede explicarse por el descrédito en el que se han hundido todos los demás partidos tras aplicar las políticas de la burguesía en el gobierno de Draghi. Pero éste es un gobierno reaccionario, homófobo y racista, totalmente alineado con las exigencias del gran capital y del imperialismo norteamericano.

De hecho, Meloni ya está perdiendo apoyo: la crisis del capitalismo italiano no ofrece márgenes para que el gobierno haga concesiones a la clase obrera y esto prepara grandes luchas sociales. Además, las innumerables provocaciones reaccionarias y la represión están empujando a los jóvenes y a los trabajadores a tomar conciencia de la realidad del sistema.

Numerosas intervenciones durante el debate mostraron lo explosiva que es la situación social. Mario Iavazzi, exponente del área sindical de oposición en la CGIL «Jornadas de Marzo», explicó el papel que desempeñan las luchas económicas en el desarrollo de la conciencia de clase. La renovación de los contratos nacionales en el último periodo no supuso ni remotamente una recuperación del poder adquisitivo que se perdió con la inflación, en un contexto en el que el 9,1% de las familias trabajadoras viven en la extrema pobreza.

Mario también explicó que la sanidad es una bomba de relojería. En Italia, el 47% de las personas tienen dificultades para acceder a la atención médica y los trabajadores se ven a menudo obligados a endeudarse para poder recibir tratamiento. La desastrosa situación de la sanidad también afecta mucho a los trabajadores del sector. En un instituto geriátrico de Milán, algunas trabajadoras tomaron la iniciativa, ante el inmovilismo de los sindicatos, y crearon un comité de trabajadores autoorganizado para luchar contra la explotación y la degradación de las condiciones laborales.


Sólo dos días antes del Congreso, otra masacre en el lugar de trabajo, provocada por una explosión en una central eléctrica de la provincia de Bolonia, mató de forma espantosa a siete trabajadores, sólo dos meses después de que un derrumbe de una obra en Florencia acabó con la vida de otros cinco obreros. Estas masacres, provocadas por condiciones de extrema precariedad y explotación, están creando un clima de insubordinación en la clase obrera. Nico Maman relató la respuesta airada y combativa de los trabajadores al día siguiente de la explosión de la central eléctrica, durante la huelga que habían convocado previamente los sindicatos en Bolonia.

Otros compañeros explicaron que el genocidio del pueblo palestino, del que es cómplice el gobierno de Meloni, está provocando un proceso muy rápido de radicalización entre los jóvenes.

Claudia Caiazzo, de Módena, explicó que no sólo los marxistas están notando la radicalización de los jóvenes. En las escuelas, los directores y los profesores alimentan un clima de represión y autoritarismo. Pero la represión a menudo sólo provoca una reacción contraria. En el instituto Barozzi de Módena, un alumno fue suspendido durante 12 días por criticar las desastrosas condiciones de su instituto en una entrevista concedida a la prensa local. Esto provocó la ira de los estudiantes, que se movilizaron y consiguieron que se revocara esta medida repugnante y arbitraria. Claudia concluyó explicando que estos ataques represivos contra los estudiantes, así como la retórica del Ministro Valditara de que «los estudiantes deben estudiar y no deben dedicarse a la política», están llevando a cada vez más estudiantes a tomar conciencia de la naturaleza opresiva de la sociedad capitalista y a volverse hacia las ideas del comunismo.

Para concluir el debate, Franco explicó cómo la crisis del capitalismo y la escalada de las tensiones sociales están llevando a la clase dominante a mostrar su cara más reaccionaria y a revelar su naturaleza parasitaria. El Estado «enseña los dientes», como hemos visto con las porras en las plazas, preparándose para futuros enfrentamientos. Todo esto crea una mezcla explosiva, presagiando grandes movimientos de masas y el giro de decenas y cientos de miles de personas en dirección al programa político de la revolución proletaria.

Hacia el Partido Comunista Revolucionario

El domingo, la última sesión del Congreso se dedicó a hacer balance de nuestra actividad política durante el último año y a lanzar el Partido Comunista Revolucionario. Como señaló Alessio Marconi en su informe introductorio, este debate era «la consecuencia necesaria de los tres días de Congreso». Para los marxistas, «la teoría, las perspectivas y la acción política son inseparables entre sí» y es «a través de la acción como ponemos a prueba nuestra teoría».

Durante el debate intervinieron decenas de camaradas, que explicaron con entusiasmo los extraordinarios avances de nuestro trabajo en todos los campos. Informes procedentes de numerosas zonas describieron cómo nuestros camaradas llevan a cabo su trabajo diario con creciente confianza y convicción en las ideas y métodos comunistas. Fundamos nuevas secciones, como en Poggio Mirteto (Rieti) y Salerno, abrimos nuevos grupos de base, como en Parma y Bolonia, y en todas las zonas logramos desarrollar nuestro trabajo donde antes no estábamos presentes, consolidando nuestra actividad en escuelas, universidades y fábricas.

Pero estos desarrollos sólo han sido posibles en la medida en que nuestra organización ha sido capaz de conectar con los sectores más avanzados entre los jóvenes y los trabajadores, ofreciéndoles una perspectiva política coherentemente revolucionaria. Esto nos ha permitido dirigir ya algunas luchas a nivel local. Como explicó Francesco Favalli, de Crema, los comunistas revolucionarios nunca dejamos de infundir confianza en la posibilidad de luchar y vencer, y esto nos permite conectar con los sectores más conscientes y combativos.

En Milán, nuestros compañeros estudiantes dirigieron una marcha interna en una escuela, después de que la indignación por el feminicidio de Giulia Cecchettin desencadenara protestas entre los estudiantes. Pero nuestro trabajo entre los estudiantes medios también ha tenido mucho éxito en Bolonia, donde hemos creado un nuevo grupo de estudiantes desde principios de este año, y en Varese, donde tenemos estudiantes medios en 7 escuelas diferentes y hemos vendido 150 ejemplares de nuestro periódico, «Rivoluzione», delante de escuelas y locales en un solo mes.

Pero fue nuestra postura internacionalista y revolucionaria en solidaridad con el pueblo palestino lo que nos permitió dar un salto cualitativo en nuestra capacidad para conectar con los jóvenes y los trabajadores avanzados y ganarnos su confianza. Antonio Maccariello, trabajador de Bonfiglioli en Bolonia, explicó cómo conseguimos convertirnos en un punto de referencia para un grupo de trabajadores de la empresa, asqueados por la postura oficial de la CGIL sobre la cuestión palestina, organizando con ellos una sección de la fábrica en la manifestación por Palestina del 24 de febrero en Milán, a pesar de la oposición de Fiom, que quería impedir que saliéramos a la calle con banderas sindicales.

Luego, cuando la empresa intentó imponer despidos, justificándolo con la interrupción de los suministros debido a los ataques Houthi en el Mar Rojo, el trabajo político realizado previamente en la fábrica nos permitió ir al choque con la empresa, explicando que los trabajadores no tienen ninguna intención de pagar las consecuencias de las guerras imperialistas de la burguesía.

Incluso en UPS, en Milán, los trabajadores se movilizaron en solidaridad con Palestina y entraron en conflicto con el sindicato. Antonio Forlano contó cómo, ante el deseo de la Filt-Cgil de impedir que sus afiliados salieran a la calle con banderas del sindicato, los trabajadores respondieron: «Vamos a salir a la calle y con las banderas de la CGIL. ¿No queréis venir? Pues nosotros somos la CGIL!». Estos ejemplos muestran cómo los comunistas ya pueden desempeñar un papel activo en la lucha de clases, orientándose hacia la clase obrera y, como sugirió Claudio Bellotti, »fusionándose» con sus capas más avanzadas’.

Al final de tres días llenos de discusiones y entusiasmo revolucionario, los informes sobre nuestras actividades proporcionaron la mejor confirmación de la corrección de nuestras ideas y métodos, y dieron un anticipo tangible de lo que será el Partido Comunista Revolucionario en Italia. Pero el lanzamiento del Partido Comunista Revolucionario no puede ser sólo un cambio de nombre para nosotros, sino que debe convertirse en una campaña política de agitación y propaganda para llegar a todos los jóvenes estudiantes y trabajadores que se ven reflejados en las ideas del comunismo y buscan un partido dentro del cual organizarse y luchar.


En su conclusión del debate, Alessio explicó que el lanzamiento del Partido Comunista Revolucionario cierra un ciclo histórico. Décadas de traiciones y capitulaciones, primero por parte del Partido Comunista de Togliatti y Berlinguer y después por parte de Rifondazione Comunista y el PD, han dilapidado una tradición revolucionaria construida con sangre y trabajo por la clase obrera de este país. Hoy, tras años de paciente trabajo y la acumulación de un patrimonio de ideas y militantes, «nos preparamos para una reconstrucción de las fuerzas del comunismo, a partir de una generación que se acerque a él de manera genuina». «Tenemos un objetivo histórico», concluyó Alessio, «derribar el sistema capitalista, un sistema irracional. Su colapso y sustitución por el comunismo es una necesidad histórica». Las condiciones para la revolución mundial están maduras. Pero para que triunfe el comunismo es necesario construir un Partido Comunista Revolucionario fuerte que pueda dirigir a la clase obrera a la toma del poder, acabar con la pesadilla capitalista y abolir, de una vez por todas, la sociedad de clases y la explotación del hombre sobre el hombre.

¡Únete a nosotros en la lucha por el comunismo!

¡Viva la Revolución de Clase de Izquierda!

¡Viva el Partido Comunista Revolucionario!

¡Viva la Internacional Comunista Revolucionaria!

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