Entrevista a trabajadores de Airbus-Getafe en huelga por salarios y derechos laborales
Los trabajadores de la planta de Getafe Industrial de Airbus llevan en huelga desde principios de julio debido al asalto constante a sus condiciones laborales y salarios, que solían ser de las mejores del sector. Convocada por SIPA (Sindicato Independiente de Profesionales Aeronáuticos), la huelga cuenta ya a día de hoy con todos los sindicatos con representación en la compañía excepto CCOO, y su duración se extenderá hasta el 31 de julio. El día 8 de julio visité el piquete de los trabajadores. A esas alturas, tan solo CGT y UGT habían dado su apoyo a la huelga (la noche anterior), mientras los trabajadores llevaban ya una semana reuniéndose por miles bajo el calor abrasador del verano en un polígono industrial sin sombras naturales, en un ambiente altamente combativo e inspirador. Desde las 5 de la mañana habían estado llegando los primeros huelguistas hasta dar comienzo a una asamblea que congregó a varios miles. Las sombrillas eran la única barrera ante el sol implacable y no permitían ver el final del gentío, ni quién pronunciaba las voces que se escuchaban a través de un altavoz, que eran respondidas al son de consignas y silbatos. Tuve la ocasión de entrevistar a un grupo de trabajadores antes del comienzo de la asamblea. Para mantener su anonimato y privacidad, reproduzco sus respuestas a mis preguntas como un solo entrevistado colectivo.
P: ¿Cuál es el contexto previo a la huelga?
R: En 2024 fue la última firma del convenio entre jefes y sindicatos. Ya entonces hubo paros y tuvo como consecuencia una mayor desconfianza hacia la representación sindical. En los últimos años hemos visto beneficios históricos de Airbus, lo que ha llevado a una organización de base por parte de los trabajadores, empezando en un grupo de Telegram y acabando aquí.
P: ¿Qué ocurrió en la última firma del convenio?
R: Se terminó firmando que la subida salarial no estuviera ligada a las subidas del IPC (inflación). Sentimos una traición por parte de los sindicatos, que firmaron con los jefes a espaldas de los trabajadores. Antes, la subida salarial se fijaba para plazos de cuatro años, pero desde la última firma del convenio, se firma cada dos, lo que dejaba la negociación de la siguiente subida para el ejercicio 2026-2027. Hace seis o siete meses comienza a haber discusiones entre los sindicatos y la dirección empresarial que no llegaron a ninguna parte. Esto ha dado lugar a la huelga actual. En 2024, en el momento de la firma del preacuerdo entre sindicatos y jefes, había miles de empleados manifestándose en la puerta norte (uno de los accesos a las enormes instalaciones, siendo el otro el acceso sur, a casi un kilómetro y medio de distancia) declarando que no estábamos satisfechos con el acuerdo. Mientras tanto, CCOO y ATP-SA (Asociación de Técnicos y Profesionales del Sector Aeroespacial, previo al convenio, el segundo sindicato de mayor afiliación en la plantilla) firmaban tal preacuerdo. Los sindicatos se escudan diciendo que el convenio se sometió a votación, pero solo fue válido el voto de su afiliación, que no es ni de lejos la mayoría de la plantilla. Había mucha gente no organizada en sindicatos e incluso trabajadores en sindicatos no firmantes que no tuvieron el derecho a votar. Además, la participación en las elecciones sindicales es de apenas un 50% de los trabajadores, mientras que en estas asambleas estamos viendo una participación mucho mayor. De la gente que votó a favor de la firma del convenio, muchos están o estaban afiliados a CCOO y consiguieron su empleo a través de una de las bolsas de empleo del sindicato. Por tanto, sienten cierta lealtad por la organización y se sienten obligados a votar por ellos en las elecciones sindicales.
P: ¿Qué otros sindicatos tienen representación en la empresa?
R: Antes los sindicatos mayoritarios eran CCOO y ATP-SA. Ahora son CCOO y SIPA. En total hay 7 sindicatos: ATP, CCOO, SIPA, CGT, UGT y ÚTIL. CCOO estaba más asociada al taller, mientras que ATP más a la oficina. CGT y UGT también tenían mayor representación entre gente de taller. ÚTIL reúne a gente descontenta con los sindicatos, especialmente entre la plantilla «blue collar», mientras que SIPA es el equivalente, pero para la plantilla de «white collar».
P: ¿Cuál está siendo el seguimiento de la huelga?
R: La dirección de la empresa no está publicando ningún número, lo cual es muy buena señal. Si no hubiera suficiente seguimiento, estarían publicando los números desde el primer día para desmovilizar. El primer día de la huelga, que fue uno de los más flojos, se habló de alrededor de 2.800 personas en Getafe, de un total de unos 9.000 trabajadores. Además de la gente en el piquete, mucha gente ha hecho la huelga desde casa. Estos últimos días se ha dicho que ha habido cerca de 3.500 sumando el piquete de la puerta norte y la sur. De todas maneras, es cierto que esta es una perspectiva muy centrada en Getafe. La empresa tiene más plantas, como la de Albacete, Illescas, etc., donde la situación no es la misma. El panorama sindical también es distinto en estas plantas.
P: ¿Es esta la planta principal de España?
R: Sí, de los cerca de 14.000 trabajadores de Airbus, hay más de 8.000 en Getafe según el censo de hace unos años. Hoy en día estará más cerca de los 9.000. Es justo decir que la cabeza tractora de las reivindicaciones siempre suele ser Getafe. Aquí, además, hay representación de todos los departamentos: mientras que en Sevilla es principalmente defensa, Illescas es principalmente gente de taller, es casi totalmente una fábrica; en Getafe hay gente de taller, pero también todos los departamentos de la sección «white collar».
P: ¿Cuál es la relación entre los trabajadores de taller y de oficina? ¿Cuál es el grado de solidaridad?
R: Históricamente, los trabajadores «blue collar» han sido mucho más reivindicativos y también a quienes más caña se les ha dado, donde más han intentado recortar. Muchas veces han sentido que los compañeros de oficina no han reivindicado conjuntamente en determinadas luchas. Ahora, la huelga es principalmente de oficina y a veces se les recrimina no haber apoyado al taller en el pasado. Durante estos primeros días de huelga se está intentando dejar claro que esto no es algo exclusivo del teletrabajo (la limitación de trabajar en remoto), que no salimos solo por eso, sino que ha sido la gota que ha colmado el vaso y que debemos unirnos para llegar más lejos. Esto, a su vez, conlleva el compromiso de seguir unidos en el futuro, porque es cierto que hay una sensación generalizada de que ha habido una división, que es lo que todos nos damos cuenta de que le interesa a la empresa: intentar hacer convenios por separado para dividir las fuerzas.
P: ¿Sentís que hay un esfuerzo por parte de los jefes por dividir ambas partes? ¿Tenéis algún ejemplo concreto de algo que haya causado o exacerbado esta división?
R: Sin duda ese esfuerzo se está dando. Concretamente, ha habido algunos de los beneficios que se han ido quitando a los de taller y no han afectado a oficina, por ejemplo el comedor subvencionado para los trabajadores «blue collar». Para la empresa es perfecto: afecta solo a un grupo, se ahorran gastos y se divide la pelea. Parte de esta huelga es el cansancio por ver cómo la empresa va picoteando cosas y, aunque ahora prometan mantener una serie de ellas, todos sabemos que en unos años vendrán nuevos recortes. Uno de los principales mensajes de CGT en este proceso ha sido: «Hoy son los de oficina, pero mañana seréis vosotros». Es cierto que esta empresa ofrece unas muy buenas condiciones, incluso actualmente, pero la tendencia es hacia la media de las condiciones laborales de empresas de este sector, lo cual no queremos. Sobre todo en un contexto de beneficios récord y con una proyección muy prometedora.
P: Es irónico que se den estos recortes con beneficios tan elevados (el último año se registraron beneficios de 5.000 millones de euros).
R: Ese es el combustible. Durante el COVID sabíamos que la empresa se iba a ver afectada y que volarían menos aviones, etc. No apretamos en ese momento. Pero cuando se recupera la cosa, la proyección a futuro es increíble, en un contexto militarizado que le viene muy bien, lo que no puede ser es que aumenten aún más sus beneficios recortando en sus empleados. Dan un máximo histórico de dividendos a los accionistas, pero no dan a los empleados el IPC.
P: ¿Qué tanto ingresa Airbus por parte del Estado? El aumento en gasto militar ha debido afectar a la empresa positivamente.
R: Ingresa mucho. Hay un montón de subvenciones y contratos financiados públicamente. En el desarrollo de estos productos muy buena parte viene de fondos públicos. Todo lo que sea defensa viene de allí. Al final es algo que pagamos los trabajadores y está acabando directamente en bolsillos de jefes y accionistas en lugar de volver a nosotros.
P: Va a empezar ahora una asamblea: ¿Cuál ha sido el aprendizaje desde el último convenio? ¿Tenéis una tabla reivindicativa? ¿Cuáles son las principales demandas? ¿Hay una dirección clara de la asamblea?
R: Hoy estas son las cosas que más echamos en falta en las asambleas. Los trabajadores aportan mucho con sus ideas, pero nos falta alguien que lleve un poco la batuta. Como ha sido una huelga más de los trabajadores que de los sindicatos, lo que falta es la profesionalidad y la experiencia que tienen estas organizaciones, por lo que es normal que haya algo más de caos en la organización. Los primeros días han sido más para mostrar nuestras fuerzas y ahora nos toca establecer una lista detallada de reivindicaciones. Concretamente, se ha hablado de:
- Subida salarial ligada al IPC más un 9% por la pérdida de poder adquisitivo.
- Teletrabajo y vacaciones flexibles.
- Complemento IT.
- Beneficios sociales (blindar las rutas y comedores en taller).
- Que se paguen los días de huelga.
- Blindar los derechos de la división de Espacio: tienen planteado separarla de la empresa como su propia entidad y queremos que queden blindados sus derechos. Como verás, apenas estamos pidiendo mantener lo que ya teníamos, no más. En años de beneficios récord no pedimos que nos mejoren las condiciones, simplemente que dejen de ahogarnos.
ÚLTIMA HORA: Unos días después de realizada esta entrevista CCOO ha decidido finalmente adherirse a la misma, sintiendo la presión de los trabajadores desde abajo – ¡Todo el poder de decisión a la asamblea de trabajadores!
Desde la OCR, organización que impulsa este artículo, queremos expresar nuestro más firme apoyo a las trabajadoras y trabajadores de Airbus en Getafe. Su lucha es la de toda la clase obrera: la defensa de lo conquistado frente a una patronal que, incluso con beneficios récord, solo busca aumentar la explotación. Esta huelga, nacida desde abajo y desbordando a los sindicatos pactistas, marca el camino. Pero para vencer, es necesario ir más allá: extender la solidaridad a otras plantas, a otros sectores, y convertir cada conflicto en un paso hacia la unidad de toda la clase trabajadora. Por eso, desde la OCR hacemos un llamamiento a continuar y multiplicar las huelgas por salarios y condiciones laborales con base en las asambleas de trabajadores.
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