La juventud en el Estado español ha sido traicionada por los líderes políticos tradicionales. Tras la crisis económica de 2008, las tasas de paro juvenil se dispararon. La supuesta “recuperación” económica que tuvo lugar después apenas hizo por solventar esta tragedia: según Eurostat, el Estado español tiene la tasa más alta de paro juvenil de la Eurozona, superando a Grecia, con un 40%.