¡No al veto político contra el Movimiento Socialista! Por el derecho a la participación en las txosnas

En el marco de las fiestas populares de Euskal Herria, las txosnas han representado históricamente algo más que simples casetas de fiesta; son el epicentro de la organización popular de jóvenes y trabajadores y el espacio donde los distintos colectivos, tanto sociales como políticos, aportan una visión y unas fiestas alternativas a la gestión de los ayuntamientos y sus gobiernos reformistas. Sin embargo, lo que debería ser un espacio de libertad y expresión para la juventud y la clase trabajadora, en sus distintas expresiones, se ha convertido, por sexto año consecutivo en Gasteiz y por tercero en Bilbo, en un escenario de exclusión y veto político contra el Movimiento Socialista (MS), que justamente surgió hace 6-7 años.

Desde la Organización Comunista Revolucionaria nos posicionamos en contra de estos vetos y denunciamos que no son simples disputas administrativas y organizativas, sino una herramienta deliberada para aislar una organización que agrupa a una capa de la juventud revolucionaria que se considera comunista. Hoy, en Euskal Herria, organizaciones supuestamente de izquierdas utilizan su control sobre los espacios populares para decidir quién pertenece a ellos y quién no. La crisis perpetua del capitalismo, expresada en la crisis de la vivienda, los conflictos imperialistas (Palestina, Cuba, Venezuela, Irán) y la pauperización de la clase trabajadora, entre otros, ha dado paso a una juventud que abiertamente rechaza el sistema en el que vivimos y ha recuperado la bandera de la revolución y el comunismo. Cada vez más, una capa de la juventud rechaza los medios reformistas y estériles de cambiar el mundo y se encamina hacia los medios revolucionarios. Nosotros saludamos e invitamos a nuestras filas a todo joven y trabajador que se considere abiertamente comunista y quiera luchar por la revolución.

El veto como arma política contra el comunismo

En Vitoria-Gasteiz, la Comisión de Txosnas ha ratificado por sexto año consecutivo la prohibición de entrada a Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) y al Sindicato Socialista de Vivienda. En Bilbao, el mecanismo de exclusión contra la konpartsa Luberri (vinculada a GKS) es igualmente sectario.

Hasta la fecha, no ha habido una explicación o comunicado público dando la razón de la exclusión por parte de las comisiones de las txosnas. Años pasados se dieron razones poco formales argumentando la falta de buena convivencia y de protocolos comunes, aunque sin ninguna prueba concreta.

Incluso se han cambiado las normas de inclusión, imponiendo un estatuto que exige el 75% de los votos favorables para la entrada de nuevas agrupaciones, otorgando de facto un derecho de veto a una minoría controlada por la izquierda abertzale oficial. Este blindaje burocrático busca impedir que miles de jóvenes que han roto con el sistema capitalista y con el reformismo socialdemócrata y nacionalista tengan su propio espacio en la Aste Nagusia y las Fiestas de la Blanca. Apoyamos la participación del Movimiento Socialista al igual que el resto de organizaciones y asociaciones, en igualdad de condiciones.

Represión y apoyo cultural

Este veto político no viene solo. El año pasado en Gasteiz presenciamos cómo la represión policial fue utilizada para desalojar una acampada de protesta del Movimiento Socialista, resultando en detenciones y heridos por parte de la Ertzaintza. Como ya es recurrente, mientras las instituciones reformistas hablan de «fiestas populares», mandan a su policía a golpear a quienes reivindican el derecho a la organización independiente de clase.

Frente a este intento de asfixia, más de 450 artistas y personalidades de la cultura, incluyendo figuras de la talla de Fermin Muguruza, Itziar Ituño, Evaristo y Joseba Sarrionandia, han firmado el manifiesto de la iniciativa “Bada Garaia” exigiendo el fin de los vetos. Estos artistas denuncian que la exclusión de un movimiento con tal base social y militante no tiene sentido en unas fiestas que se pretendan plurales y populares.

Como comunistas, sabemos que la burguesía y sus representantes reformistas siempre verán como una amenaza a cualquier organización que agrupe a una capa de la sociedad que quiere transformar el mundo por medios revolucionarios. La izquierda abertzale ha abandonado esos mismos métodos revolucionarios y hoy actúa como represora en los recintos festivos, excluyendo a organizaciones que señalan que el capitalismo hoy solo ofrece degradación para nuestra clase.

¡Txosnas para todos! ¡Por una juventud comunista!

El surgimiento del MS supuso una clara ruptura dentro de la juventud de la izquierda abertzale. El nacionalismo y el reformismo no consiguieron dar una explicación a una nueva capa de jóvenes que solo han experimentado la perpetua crisis del capitalismo y han comprendido que la construcción de una Euskal Herria socialista requiere de las ideas marxistas y una revolución internacional.

La dirección de la izquierda abertzale juega un papel reaccionario que teme perder el control de la juventud en Euskal Herria, y utiliza métodos de exclusión y aislamiento político a cualquier organización que dispute su hegemonía. Sabiendo que muchas organizaciones requieren del dinero recaudado en las txosnas para su desarrollo político, utilizan estos vetos como forma de ahogar las organizaciones y limitar su desarrollo que inevitablemente les debilita.

Por tanto, desde la OCR, al igual que el verano pasado, reafirmamos nuestra solidaridad con GKS, el Sindicato de Vivienda y el Movimiento Socialista. Defendemos su derecho a participar en igualdad de condiciones en los espacios festivos que la población ha construido y mantenido con años de lucha.

Lejos de centrarnos en las cuestiones administrativas sobre número de txosnas, o número de votos; tenemos que profundizar en la cuestión de fondo. Los métodos que se enmascaran en las fiestas populares, expresan los mismos métodos represivos que se viven en cualquier reivindicación política.

Lo que hoy es un veto político al Movimiento Socialista en las txosnas, se puede convertir en un mismo veto de los gaztetxes, las universidades, los institutos, las asambleas y las manifestaciones. No se trata de una simple disputa por las txosnas, sino de un ataque contra cualquier vanguardia que rompa con el lastre de la dirección de la izquierda abertzale, que no ha conseguido transformar ni un ápice Euskal Herria a las necesidades de la clase trabajadora y la juventud, y en cambio se ha vendido a lo peor del reformismo y nacionalismo burgués.

Este veto político es un precedente nefasto que, de consolidarse, se utilizará inevitablemente contra cualquier organización que mantenga una posición revolucionaria e internacionalista frente a la burguesía y sus instituciones.

Animamos a cualquier joven que esté en contra de estos métodos sectarios a que se unan a las filas del comunismo y que construyan la Internacional Comunista Revolucionaria en nuestras filas.

¡Por unas fiestas populares sin exclusiones!

¡Viva la organización independiente de la clase trabajadora!

Foto: Diario Socialista

Puedes enviarnos tus comentarios y opiniones sobre este u otro artículo a: contacto@comunistasrevolucionarios.org

Para conocer más de la OCR, entra en este enlace

Si puedes hacer una donación para ayudarnos a mantener nuestra actividad pulsa aquí

Organización Comunista Revolucionaria
Privacidad

Este sitio web utiliza cookies para que podamos brindarle la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en su navegador y realiza funciones como reconocerlo cuando regresa a nuestro sitio web y ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones del sitio web le resultan más interesantes y útiles.