La clase trabajadora debe pasar a la ofensiva
Pasada la resaca de los primeros 100 días de gobierno, el país y la clase trabajadora han vuelto a la rutina de su realidad diaria. Ya no hay elecciones a la vista ni perspectiva de cambio inmediato de gobierno. Tampoco hay perspectiva de cambio en la política de Rajoy. El fraude de la política burguesa comienza a quedar en evidencia. Los dirigentes del PP ya han reconocido que su pacto de gobierno y las medidas acordadas con Ciudadanos fueron sólo una puesta en escena hipócrita entre ambos para vender la investidura de Rajoy ante los electores.







